Rossana Fossatti López

domingo, 6 de noviembre de 2016



Tratamiento 


Profundo, en el centro de mi ser, hay una fuente infinita de amor.
Ahora permito que este amor fluya a la superficie. Llena mi corazón, mi cuerpo, mi mente, mi consciencia, mi ser y irradie de mí en todas las direcciones, y regrese a mí multiplicado. Cuanto más amor utilizo y doy, más tengo para dar, la oferta es interminable. Experimentar amor me hace sentir bien, es una expresión de mi alegría interior. Me amo a mí mismo, por lo tanto, cuido amorosamente de mi cuerpo. Con amor lo nutro con alimentos y bebidas nutritivas. Con amor lo arreglo y lo visto, y mi cuerpo me responde amorosamente, con salud y energía vibrante. Me amo a mí mismo, por lo tanto, me ofrezco un hogar confortable, un hogar que llena todas mis necesidades y en el que es un placer vivir. Lleno las habitaciones con la vibración de amor para que todos los que entren, yo incluido, sientan el amor y se alimenten de él. Me amo, por lo tanto, trabajo en una actividad que realmente me gusta, un profesión en la que utilizo mis talentos y habilidades creativas, trabajando con y para personas amables y afectuosas y  y gano mucho dinero. Me amo a mí mismo por lo tanto me comporto y pienso de manera amorosa, sé que lo que doy vuelve a mí multiplicado. Únicamente atraigo a personas afectuosas a mi mundo, porque son un espejo de lo que soy. Me amo, por lo tanto, perdono y libero totalmente el pasado y todas las experiencias pasadas y soy libre. Me amo a mí mismo, por lo tanto, vivo plenamente en el ahora, viviendo cada momento como bueno y sabiendo que mi futuro es brillante,  alegre y seguro, que soy un ser amado de la Vida, y el Universo se ocupa de mí amorosamente ahora y para siempre.
                                ¡Y así es!

Louise L Hay 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por dejar tu comentario.